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La exportación a China es desde hace algunos años un tema en boca de muchos. El continuo crecimiento de su economía y la aparición de una pujante clase alta nos plantean el mercado chino como un destino más que interesante. Pero como suele ocurrir, antes de lanzarnos a exportar debemos tener en cuenta algunos aspectos importantes.

En primer lugar, como ocurre con cualquier destino para la exportación, el componente cultural es de vital importancia. A la consabida traducción de todo nuestro catálogo de productos hay que sumar la importancia de advertir que estamos ante una cultura totalmente diferente a la europea: el idioma sólo será un aspecto más a tener en cuenta entre multitud de aspectos relevantes.

Aunque suene a tópico sobre la exportación a China, lo primero que debemos hacer es un correcto registro de nuestras marcas comerciales. No es la primera vez que un empresario aporta un muestrario de productos a un distribuidor chino y cuando finalmente se decide a entrar en el mercado, el distribuidor local ha registrado por su cuenta nuestra marca, lo que nos limita a un único canal de distribución: el suyo. El propio Instituto Español de Comercio Exterior recomienda dicho registro, entre otros aspectos, en un documento de la Oficina Económica y Comercial de la Embajada de España en Pekín. Para evitar los problemas, debemos registrar cualquier elemento susceptible de ser copiado en la Oficina de Marcas de la R.P. de China o, en su defecto, en la Organización Mundial de Propiedad Intelectual.

Otro factor a tener en cuenta es el volumen del mercado chino. La cantidad de 1.300 millones de personas a lo largo de casi 10 millones de kilómetros cuadrados ponen de manifiesto la diversidad del mercado chino. No debemos pensar en la exportación a China como un todo, y hay que tener una estrategia bien definida de antemano. No es lo mismo dirigirnos al mercado de Shanghai que al interior del país.

Traducir al chino

Por supuesto no podemos dejar de lado el aspecto fundamental del idioma. Además de una correcta traducción al chino, debemos disponer de un sitio web en varios idiomas o, como mínimo, en inglés. Las empresas que se planteen la distribución de nuestro producto en China lógicamente investigarán sobre nuestra empresa y nuestros productos, y una web exclusivamente en español nos dará una imagen pésima ante nuestros futuros socios. No dejemos que una sola visita a nuestra web arruine nuestro proyecto de exportación a China.

En definitiva, como ocurre ante cualquier tipo de exportación, más allá de los aspectos más evidentes (stock disponible, coordinación interna, viabilidad financiera, etc.), nuestra empresa debe realizar una importante labor de documentación sobre el país de destino. Exportar no es tarea fácil ni barata, y la inversión a desarrollar no puede caer en saco roto. Debemos atar muchos cabos antes de comenzar, más si cabe en un país tan diferente al nuestro en cuanto a legislación, cultura y mercado económico.

Traducciones profesionales al chino

En futuros post seguiremos repasando diferentes aspectos en torno a la exportación. Si te gustan nuestras entradas, suscríbete al blog escribiendo tu e-mail en la casilla de la columna derecha. Recibirás de manera automática cada una de nuestras entradas.

Exportación a Argentina | Empresa de Traducción
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