Actualizado en agosto de 2026 · Fuentes verificadas: Real Decreto 724/2020, Orden AUC/213/2025 y Convenio de La Haya de 1961
Al llegar a España necesitas traducir de forma jurada casi todos los documentos oficiales que traes de tu país: certificado de nacimiento, antecedentes penales, certificado de matrimonio, títulos académicos y libro de familia. Antes de traducirlos, la mayoría tiene que estar apostillada en el país de origen. Sin esos dos pasos, un documento perfectamente válido en tu país no tiene ningún valor legal ante la Administración española.
La lista exacta depende del trámite que vayas a hacer, pero el patrón se repite siempre: primero consigues el original en tu país, lo apostillas allí y después encargas la traducción jurada a un traductor habilitado por el Ministerio de Asuntos Exteriores. Esta guía recoge todos los documentos por categoría, cuáles necesitan apostilla, en qué trámites se usan y cómo preparar el expediente para que no te lo devuelvan.
Porque la Administración española necesita dos garantías distintas que tu documento original no le da: que sea auténtico y que esté en español. Cada una se resuelve con un trámite diferente, y ahí es donde se confunde casi todo el mundo.
🔏Apostilla o legalización
Certifica que el documento es auténtico y que quien lo emitió tenía autoridad para hacerlo. No traduce nada: valida el origen. Si tu país firmó el Convenio de La Haya, se hace mediante apostilla. Si no, mediante legalización consular, que es más lenta y pasa por embajada.
📄Traducción jurada
Convierte el contenido al español con validez legal. La firma y sella un traductor jurado habilitado por el Ministerio de Asuntos Exteriores. Ni tú ni un amigo bilingüe podéis hacerla, aunque el resultado fuera impecable.
⚠ El orden importa y equivocarse cuesta dinero: primero se apostilla el documento en el país de origen y después se traduce. Si traduces antes, la apostilla que se añada luego quedará sin traducir y tendrás que pasar de nuevo por el traductor y pagar otra vez.
Una traducción jurada válida lleva tres elementos: el sello del traductor con su nombre, idioma y número de registro, la fórmula de certificación firmada al final, y una copia del documento original sellada y fechada en todas sus páginas. Lo fija el artículo 18 del Real Decreto 724/2020. Si te entregan la traducción suelta, sin el original detrás, el expediente puede volver aunque el texto esté perfecto. Lo explicamos con detalle en la guía sobre qué hace válida una traducción jurada.
Son la base de casi cualquier trámite, porque acreditan quién eres y cuál es tu situación familiar. Los cinco que más nos llegan son estos, y todos necesitan apostilla y traducción jurada.
Certificado de nacimiento
Pide siempre el literal, no el extracto. Es el documento que aparece en más expedientes.
Se usa en: nacionalidad, reagrupación familiar, matrimonio e inscripciones en el Registro Civil
Certificado de antecedentes penales
Necesitas uno de cada país donde hayas residido en los últimos cinco años, no solo del tuyo.
Se usa en: residencia, arraigo y nacionalidad
Certificado de matrimonio
Si te casaste fuera de España, tendrás que inscribirlo en el Registro Civil español antes de usarlo en algunos trámites.
Se usa en: reagrupación familiar, nacionalidad y Registro Civil
Certificado de soltería o fe de vida y estado
Acredita que no estás casado en tu país. Suele tener vigencia corta, así que pídelo cerca de la fecha del trámite.
Se usa en: expediente matrimonial en España
Libro de familia
Muchos países no lo emiten en el formato español, así que se traduce el documento equivalente.
Se usa en: reagrupación familiar, ayudas y escolarización de los hijos
⚠ Ojo con la caducidad de los antecedentes penales: muchos países los emiten con una validez de solo 3 meses. Solicítalo cuando ya tengas encaminado el resto del expediente, porque si caduca esperando a otro documento tendrás que pedirlo, apostillarlo y traducirlo otra vez desde cero.
Sí, si vas a homologarlo, convalidarlo o ejercer una profesión regulada. Para trabajar en un empleo que no exija titulación específica no hace falta, aunque muchas empresas lo piden igualmente en procesos de selección.
La homologación y la convalidación son cosas distintas. La homologación equipara tu título extranjero a uno español y la necesitas para profesiones reguladas como medicina, enfermería, arquitectura o abogacía. La convalidación reconoce asignaturas sueltas para que continúes estudios aquí. Las dos exigen documentación apostillada y traducida.
Título universitario
Necesita apostilla y traducción jurada. Es el documento central de cualquier homologación.
Expediente académico completo
Con todas las asignaturas, calificaciones y carga horaria. Apostilla y traducción jurada.
Certificado de notas o calificaciones
Para acceso a universidad y solicitud de becas. La apostilla depende del organismo emisor.
Diplomas y certificados de formación
Para empleo y colegiación profesional. Traducción jurada siempre, apostilla según el caso.
Antes de mandar nada a traducir, revisa que el expediente esté completo y con todos los sellos. Un expediente al que le faltan páginas obliga a repetir la traducción cuando llegan las que faltan, y eso se paga aparte. Te contamos cómo revisarlo en la guía sobre cómo preparar tu expediente académico antes de traducirlo.
¿No sabes qué documentos necesitas traducir en tu caso?
Cuéntanos qué trámite vas a hacer y de qué país vienen tus documentos. Te decimos exactamente cuáles necesitan apostilla, cuáles traducción jurada y en qué orden hacerlo. Sin compromiso.
Los que acreditan tu experiencia profesional y tu solvencia. Aparecen sobre todo en visados, permisos de residencia y trabajo, y en trámites donde tengas que demostrar medios de vida suficientes.
Aquí hay una distinción práctica que ahorra dinero: la documentación laboral generada en España (vida laboral, contratos españoles, nóminas de aquí) no necesita traducción, porque ya está en español y la emite la propia Administración. Solo se traduce lo que venga de tu país.
Si estás regularizando tu situación por la vía del arraigo laboral o sociolaboral, la mayor parte de las pruebas que te van a pedir se generan en España y no necesitan traducción. Lo que sí tendrás que traducir es el certificado de antecedentes penales de tu país.
Depende de para qué. Estos documentos no aparecen en todos los expedientes, pero cuando hacen falta, la exigencia es la misma: apostilla si son documentos públicos y traducción jurada si van dirigidos a la Administración.
🏥Documentos médicos
Historial médico, certificados de vacunación, informes para continuar un tratamiento y certificados de discapacidad. Estos últimos son clave si vas a solicitar el reconocimiento del grado en España.
⚖️Documentos legales
Sentencias de divorcio o custodia, poderes notariales, documentos de adopción y certificados de defunción para trámites de herencia. Todos requieren traducción jurada.
🚗Documentos administrativos
Permiso de conducir si vas a canjearlo por el español, certificados de residencia previos en otros países y documentos de propiedad de bienes en el extranjero.
👨👩👧Documentos de menores
Certificados de nacimiento de los hijos, certificados de escolarización del centro anterior, cartillas de vacunación y autorizaciones de viaje si viajan sin ambos progenitores.
Cada procedimiento tiene su propia lista. Estas son las guías detalladas de los trámites que más nos consultan, con la documentación exacta que exige cada uno.
Nacionalidad española por residencia
Certificado de nacimiento y antecedentes penales del país de origen, apostillados y traducidos, más los exámenes CCSE y DELE A2 del Instituto Cervantes.
Arraigo laboral y sociolaboral
Para regularizar tu situación si llevas dos años en España. Requiere antecedentes penales apostillados y traducidos, además de la prueba de la relación laboral.
Apostilla de La Haya
El paso previo imprescindible para casi todos los documentos extranjeros. Qué es, qué documentos la necesitan, cómo conseguirla y qué hacer si tu país no firmó el Convenio.
Certificación de la traducción jurada
Qué debe llevar una traducción para tener validez legal: sello, fórmula de certificación y copia del original. Incluye la firma electrónica válida desde marzo de 2025.
Una traducción jurada de un certificado estándar está lista en 3 a 7 días hábiles. Lo que de verdad marca el calendario es la apostilla en tu país, que puede llevar entre 2 y 8 semanas según el organismo y el volumen de solicitudes.
Sobre el precio no existe tarifa oficial. El artículo 16 del Real Decreto 724/2020 establece que los traductores jurados fijan libremente sus honorarios, así que el coste depende del idioma, la extensión, la complejidad terminológica y la urgencia. Por eso conviene pedir presupuesto sobre el documento concreto en lugar de guiarse por tarifas genéricas que luego no se corresponden.
3-7 días
traducción jurada
2-8 semanas
apostilla en origen
3 meses
validez de antecedentes
Sin tarifa
oficial regulada
Un consejo que damos siempre: agrupa los documentos en un solo encargo. Enviar cinco certificados de golpe sale más económico y más rápido que ir mandándolos de uno en uno según van llegando de tu país.
1
Identifica qué documentos necesitas
Depende del trámite concreto. Revisa la guía específica de tu procedimiento o consúltanos para tener la lista exacta antes de empezar a mover papeles y gastar en apostillas que igual no hacen falta.
2
Consíguelos y apostíllalos en tu país
Si todavía estás allí o vas a viajar, aprovecha para gestionarlo en persona: desde España el proceso se complica y se alarga. Comprueba la fecha de caducidad de cada certificado antes de pedirlo.
3
Escanea todo en buena calidad
Todas las páginas, incluidos los reversos con sellos y la apostilla. Un escaneo legible y completo evita idas y venidas y permite empezar la traducción el mismo día.
4
Encarga la traducción jurada
Con los documentos ya apostillados, envíanoslos todos juntos. Realizamos la traducción jurada al español, firmada y sellada por un traductor habilitado por el Ministerio de Asuntos Exteriores.
5
Presenta tu expediente completo
Con todo apostillado y traducido, ya puedes presentar el trámite. Guarda copia digital y física de cada documento: te van a pedir los mismos papeles en más de un procedimiento.
Trabajamos con personas que llegan a España desde todo tipo de países y conocemos los formatos administrativos de cada uno, lo que agiliza mucho el proceso. Traducimos documentos desde el ruso, el rumano, el francés (para personas procedentes de Francia, Bélgica, Suiza y países africanos francófonos), el árabe, el inglés, el ucraniano y muchos otros idiomas.
Si tus documentos vienen de Rumanía, Moldavia, Reino Unido o Estados Unidos, además de traducirlos gestionamos directamente la apostilla, así que te ahorras el trámite. Para el resto de países te asesoramos sobre el organismo competente y los plazos habituales.
No siempre. Los que ya están en español no la necesitan. Para el resto, la mayoría de trámites oficiales la exigen, aunque para usos informales puede bastar una traducción simple. La regla práctica es sencilla: si el documento va dirigido a la Administración, casi con total seguridad necesitarás traducción jurada.
Para trámites oficiales, no. La traducción jurada solo tiene validez si la realiza un traductor habilitado por el Ministerio de Asuntos Exteriores, y esa habilitación es personal e intransferible. Una traducción propia, por buena que sea, no la aceptará la Administración.
Para la mayoría de traducciones juradas trabajamos con una copia escaneada de buena calidad, siempre que sea legible y completa, con todas las páginas, sellos y la apostilla incluida. Esa copia es la que se sella y fecha para acompañar a la traducción. Te indicamos en cada caso si necesitas aportar algo más.
En ese caso tus documentos no se apostillan, se legalizan por vía consular. El proceso pasa por el ministerio correspondiente de tu país, luego por el consulado español allí y en algunos casos por el Ministerio de Asuntos Exteriores en España. Es más lento que la apostilla, así que calcula margen extra en tu planificación.
La traducción no caduca, porque ninguna norma le fija plazo de vigencia. Lo que sí caduca es el documento original: si tu certificado de antecedentes penales pierde validez, necesitarás uno nuevo y su correspondiente traducción, aunque la anterior siga siendo técnicamente correcta.
Depende de quién la firme. Una traducción realizada por un traductor local sin título del Ministerio español no tiene carácter oficial aquí por sí sola, y suele necesitar legalización adicional. Sale más barato y más rápido apostillar el documento en origen y encargar la traducción jurada ya en España.
Prepara tu documentación con quien conoce el proceso
Traducimos con validez legal todos los documentos que necesitas para instalarte en España y te ayudamos con la apostilla. Cuéntanos tu caso y te decimos exactamente qué necesitas según tu trámite.
Te atendemos en español, inglés y francés.
Traductora profesional y Gerente de Online Traductores desde hace más de 13 años. Trabajo para lograr que las empresas puedan internacionalizarse sin barreras ni obstáculos idiomáticos.
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